jueves, 31 de agosto de 2017

Número 170. Espejo de mujeres

Un amigo me recomienda, a través de las redes sociales, un artículo que no me puedo perder de Carmen Posadas

Como me fío del criterio de mi amigo, y además el artículo echa mano de un conocido refrán, me voy a él con el corazón abierto, pero veo enseguida que Carmen Posadas sigue encaramada en ese pedestal del que nos mira a todas, y de paso a todos —que aquí no se salva nadie— con superioridad intelectual, y hasta moral, y no termino de ver los entusiasmos de mi amigo.

Habla Carmen Posadas de los modelos que imitábamos, aquellas mujeres en las que nos veíamos, las que nacimos a mitad del siglo pasado: Virginia Woolf, Simone Weil, Simone de Beauvoir. Siempre me han interesado estos temas, y si bien la Woolf y la Beauvoir me sonaban, la Weil tardó en entrar en el círculo de mis conocidas. De todas ellas he ido sabiendo a lo largo del tiempo, a lo largo de los años, pero desde luego en mi juventud sabía poquísimo de ellas, así que malamente podían ser admiradas y menos tomadas como ejemplo. Echémosle la culpa a los años de la dictadura, a ver si cuela. 


Simone Weil 1921

Mi asombro crece cuando continúo leyendo, llegamos al siglo XXI, y cito textualmente, que para algo existe el copipega: 
Pasaron los años, llegó el tan esperado siglo XXI, ¿y cuáles son ahora nuestros referentes, nuestros modelos? Todos los años medios prestigiosos, como las revistas TimeForbes, elaboran listas de las mujeres más influyentes del planeta. Patidifusa se queda una al comprobar que, codeándose con Theresa May o Angela Merkel, aparecen en ellas y en lugar relevante reinas de la vacuidad como Kim Kardashian, emperatrices de molicie inane como Paris Hilton y señoras cuya única gesta ha sido casarse con multimillonarios y/o heredar. A los iconos patrios no hace falta que los mencione, porque los conocemos todos. Señoras monísimas (algunas bastante añosas) sin más mérito conocido que vender su vida y miserias a golpe de exclusiva; enhebradoras de un marido -o amor o amorcete- tras otro cuanto más rico e importante mejor; y luego, vociferantes princesas del pueblo con serias dificultades para aprobar la ESO. ¿Qué pasó, en qué nos equivocamos nosotras, las mujeres de la generación que rompió con el modelo femenino tradicional, para que hayamos vuelto a valores mujeriles tan retrógrados?
Me suena algo Paris Hilton, pero ¿quién es la Kardashian? Me niego, por otro lado, a pasar por esa catarsis falsa que nos lleva al examen de conciencia del «qué hecho mal». 

No me he acercado nunca a las listas de Forbes, pero sí a la lista de mujeres más influyentes en España, y a alguna de ellas, incluso, he llegado a conocer personalmente. Lejos de mí empeñarme en imitarlas, pero tampoco veo razón para alarmarse: la lista responde al medio del que ha salido, esa España oficial mediática, tan alejada de la realidad en la que me muevo. 

Es más, tratando de pulsar cuál es realmente el sentir de las mujeres como yo, aquellas con las que quedo, con las que tomo cañas, con las que comparto lecturas y memes por WhatsApp, hago una encuesta de las mías, acientífica total, sin criterio muestral alguno, y sin otro resultado que «estas son las mujeres a las que admiran mis amigas que han tenido a bien contestar a mis tontunas veraniegas». Sí, también hay algún amigo, por eso de las cuotas.

Empezamos:
  • María Moliner, porque hizo ella solita un diccionario (esta, confieso ser yo, que rompí el hielo).
  • Clara Campoamor, porque luchó por el derecho a votar de las mujeres.
  • Frida Kahlo, pintora, gran mujer interesante e inteligente.
  • Marina Garcés, profesora de filosofía en la universidad de Zaragoza, por impulsar un pensamiento crítico y experimental. (Aquí, lo confieso, empecé a ir a la Wikipedia. ¡Estupendo que te hagan saber de alguien a quien no conoces!)         
  • Lynn Margulis, fallecida en 2011, bióloga que revolucionó la teoría de la evolución de nuestras células. (¡Caray!, las respuestas a las preguntas tontas empezaban a ser sumamente elaboradas.)                      
  • Sonia Fernández-Vidal por hacer asequible la física cuántica para la gente joven. (Esta sí salió en Forbes.)
  • Irene Montero, por su valentía y su potencia política.
Lynn Margulis

Había quien incluso se explayó más allá de lo demandado: 
Hay montones de mujeres admirables. Pocas veces son famosas porque los medios de comunicación raras veces se ocupan de los éxitos femeninos. No hay más que comparar el tiempo dedicado al deporte masculino y al femenino. Queda claro que éste es un tema que me preocupa mucho. 
Sigamos con la lista, pero antes: 
—Déjame pensar, supongo que la madre no vale.
—No, tienen que estar cuanto menos en la Wikipedia.


Evita color


  • Ada Colau, mujer potente donde las haya. Tiene la cabeza muy clara y energía para hacer lo que dice. Yo la admiro mucho.
  • Admiro a Madame Curie especialmente.
  • Eva Perón porque fue inteligente y disfrutó.
  • Yo admiro profundamente a Gloria Fuertes.
  • La madre Teresa de Calcuta, por su entrega a los pobres.
  • El primer nombre que se me ha venido a la cabeza es Dolores Ibárruri. Razones conocidas, aunque discutidas, pero salvando el hecho de que yo no estaba allí, algo que hago el 99% del tiempo, yo sí creo en ella.
  • Literariamente el primer nombre que se me ha venido a la cabeza es María Teresa León, literariamente muy buena, pero como mujer: ejemplar, generosa, quizá un poco demasiado humilde…
  • Malala.
  • Marguerite Yourcenar, for instance. Aunque mis modelos preferidos son Ana Mato, Ppdal, la Rita, la Pantoja y la Plagiaria. Todas pelotudas.
¡¡¡Por fín!!! ¡¡¡Una respuesta en la línea de lo manifestado por Carmen Posadas!!! ¡¡¡Ya me ha costado conseguirla!!!


Isabel Pantoja - 07


Gracias a todos los que habéis contestado, y a los que pasáis por aquí, y perdonad esta pequeña broma, totalmente seria. 

5 comentarios:

Abejita de la Vega dijo...

Pues...ella se casó con un gobernador del Banco de España que tampoco es grano de anís. No sé si nos mira desde lo alto del pedestal, no la presto atención por la alergia que me dan las "señoras de".
No sé quién es la Kardashian esa, de Paris Hilton poco más que el nombre...Las mujeres que nacimos a mediados del siglo pasado, está claro, no usamos esos espejos. Y si alguna los usa, se cuidará mucho de ir pregonándolo por ahí. Conocimos los estertores de la dictadura y, de jovencillas, sabíamos muy poco de la Woolf, la Beauvoir o la Veil. En mi caso, de la primera, ni idea. De la Beauvoir que era la mujer de Sartre, ateo y existencialista, cuidadín. De Simone Veil tuve noticias de que era ministra de la Francia, poco más. Las chicas baby boom españolas tardamos en sabe de esas admirables mujeres.

Un buen trabajo, Carmen. Que la Posadas se entere a quién admiran las mujeres españolas, las que sabemos lo que hay debajo de nuestras camas o en nuestro garaje, en el caso de tenerlo.

Yo soy la que admira especialmente a Madame Curie. No tengo nada que ver con la física ni con la química, soy maestrita y de letras. Mi admiración arranca contemplando una vieja película americana donde la científica polaca aparece con una pala y toneladas de pechblenda junto a su marido Pierre, pala va, pala viene en un inmundo cobertizo...hasta llegar a unos miligramitos que ¡oh milagro! emitían un extraño brillo. El duro trabajo de un día y otro y otro...Como tu heroína, María Moliner, confeccionando, en la salita de su casa, ficha tras ficha escritas de madrugada, cada una con el tesoro de ¡una palabra! Así hasta componer un diccionario. Así son las mujeres que admiramos. No a las del Hola, por Dios.

Un aplauso, Carmen. Besos.

La seña Carmen dijo...

En mi opinión, Carmen Posadas siempre ha tratado de no presentarse como la mujer de Mariano Rubio, de huir de ese papel, pero creo también que ese matrimonio la catapultó mucho como escritora en una época en que los señores importantes y entrados en años se casaban con mujeres intelectuales más jóvenes que ellos, y unos y otros se ayudaban mutuamente, papel couché mediante. No vamos a dar ejemplos.

Es curioso, pero yo también tengo muy presente esa película sobre Marie Curie, y esas escenas que recuerdas, que a mí también se me quedaron grabadas. Luego, sobre Marie Curie he leído mucho, empezando por la biografía que escribió su hija.

Dicen las malas lenguas que ninguna de sus biografías le hace realmente justicia.

Ele Bergón dijo...

Cuando me pediste la encuesta me vinieron a la mente varias. Margarita Salas Matilde de la Torre y muchas más. La lista es larga, incluidas las que citáis.Algunas conocidas otras quedaron en el olvido.
Besos

Mery dijo...

La diferencia está en algo a lo que tú aludes: la España oficial mediática, tan alejada de la realidad en la que me muevo.
De haberme preguntado yo hubiera añadido a María Telo, jurista a la que las mujeres de mi generación debemos tanto.

Paco Cuesta dijo...

Amigos, haberlos hailos, querida Carmen, y totalmente de acuerdo contigo.