lunes, 19 de febrero de 2024

294. Las mujeres de Ulpiano Checa

En Colmenar de Oreja, pueblo de Madrid, que ahora parece que se ha puesto de moda, hay un museo de esos que conviene visitar, es el museo dedicado al pintor Ulpiano Checa, natural de esa villa. 

Reconozco que hasta ayer era para mí un perfecto desconocido, pero no perdí la tarde cuando quisimos pasarla un poco más para allá de Chinchón. 

Han dedicado los colmenarates un edificio en el centro de la villa a albergar la obra del pintor, que se distribuye en tres plantas. Al edificio, totalmente accesible, se accede por un jardín, en el que puede contemplarse también elementos muy característicos del pueblo, un tinajón y una piedra labrada. 

Si por algo sorprende la obra de Checa a los que de arte no entendemos nada es por la variedad y los muchos temas que tocó: costumbristas, retratos, mitológicos, romanos... También por el colorido y el movimiento de los muchos caballos, casi todos al galope, volando, que aparecen en muchos de sus cuadros.

Yo quise fijarme especialmente en las mujeres que aparecen en ellos. Veamos, Martína García, la torera, paisana del pintor a la que vemos de perfil y medio cuerpo. Lamentablemente mi foto no salió, pero puede verse en el enlace. 

En el otro extremo podríamos situar a la poetisa Philadelphe de Gerde, a la que probablemente pintó en su estancia en los Altos Pirineos; para mí otra desconocida hasta ayer. Vestida de negro, con la melena suelta enmarcando su rostro risueño, sostiene la pluma de la que salen sus versos.


Retrato de la poetisa. Viste de negro y está en actitud de escribir con pluma de ave
Philadelphe de Gerde


Hay entre sus retratos damas elegantísimas pertenecientes a la alta sociedad, a las que el pintor muestra espléndidas ataviadas con sus mejores galas y joyas.

Dama sentada luciendo vestido blanco de fiesta

Según cuentan en la sala dedicada a Roma, Checa quedó encantado con algunas novelas de romanos, Benhur de Wallace entre ellas, y ello le llevó a recrear una serie de escenas, esas mismas escenas que más tarde servirían a los cineastas para recrearlas en el cine. En la sala se puede visionar la famosa carrera de cuádrigas entre Benhur y Messala, basada en uno de los cuadros.

Sin embargo, a pesar de su espectacularidad, es el cuadro de una joven el que me llama la atención con esa serenidad que nos mira desde ¿hace cuánto tiempo? 

Joven romana vestida de blanco, sentada con las piernas cruzadas y decorado monumentaldo gcsve

Checa pintó mujeres de todas las edades, de todas las clases sociales y en todo tipo de actividades. ¿Qué decir de esa mujer joven y sonriente del cuadro Lectura placentera?

Retrato de una joven vestida de blanco, con cinta negra al cuello que sostiene un libro y sonríecon
Lectura placentera


Las escenas costumbristas, algunas de ellas mostrando lo cotidiano desu pueblo, nos dejan también bellos ejemplos femeninos.   

Muchacha vestida en traje campesino, acompañada de un burro que lleva serones. eajea
Regreso del mercado

Mujeres mayores, 


Retrato de mujer mayor. Viste de negro

algunas de su familia,

  
Retrato de la madre del artista. Viste de negro

que miran circunspectas desde los lutos.


Busto de dama joven vestida son sobriedad de negro. La cara y las manos pálidas contrastan con el negro del vestido


Los sobrios atuendos de estas damas contrastan con los coloridos trajes de campesinas y gitanas, pero nada como la sobriedad en blanco de este medallón.
Busto de mujer vestida de blanco y escote. Una rosa rosa sobre su hombro izquierdo.a cm



3 comentarios:

Sor Austringiliana dijo...

El pueblo de los gritos, tuvo un gran artista por lo que descubro contigo.
Apunto a Ulpiano Checa.

Ele Bergón dijo...

Carmen, hace tiempo que no pasamos por Colmenar de Oreja, pero sí recuerdo este museo de Ulpiano Checa, y la primera vez que lo visitamos, nos sorprendió. También recordamos un túnel que atraviesa el pueblo por debajo. Y el apellido Freire en alguna de sus calles, porque vinieron a mi memoria, los años pasados como interna en un colegio de Madrid, dónde también estudiaban conmigo las hermanas Freire.

Por todo ello y ahora que viene el buen tiempo, es muy posible que con todo lo que cuentas, volvamos por allí, pues siempre hay algo algo que te pierdes.

Besos

Mery Varona dijo...

Gracias por el descubrimiento. No tenía ni idea de que Colmenar de Oreja tuviera un museo, ni siquiera de la existencia de Ulpiano Checa. Cada día descubro que es más lo que ignoro que lo que conozco.
En cuanto pueda, allá que voy.