martes, 26 de mayo de 2020

Núm. 227. Los santos de junio

Al llegar junio deberíamos hablar del Corpus Christi o Día del Señor, que suele caer en este mes, pero como sus refranes suelen venir ligados a los de la Ascensión, que ya se han tratado en mayo, no insistiré sobre este aspecto. Recordaré no obstante, la expresión Más largo que el Día del Señor, con el que se suele calificar a los chicos muy altos.

Me centraré en dos festividades, una a primeros de mes, San Marcelino y otra a últimos, San Pedro y San Pablo, dejando para un post posterior a San Juan, dada su importancia paremiológica.
 

Haga frío o calor, San Marcelino el día dos


Espeja de San Marcelino, Soria, España, 2017-05-26, DD 62
Espeja de San Marclino (Diego Delso, delso.photo, License CC-BY-SA)
Aportado por los alumnos del C. R. A. Valle del Riaza, este refrán, típico de calendario, es propio de la vecina localidad soriana de Espeja. Allí celebran sus fiestas patronales el día 2 y 3 de junio. Su valor paremiológico es de mero recordatorio, pero ¿quién era este san Marcelino y por qué se celebra Espaja su fiesta?

San Marcelino fue un sacerdote romano de gran prestigio, al que le cortaron la cabeza en tiempos de Diocleciano. Martirizaron junto a él a un tal Pedro, hombre piadoso que tenía el poder de exorcizar a los demonios. Sus cuerpos fueron enterrados en un bosque, pero el verdugo se arrepintió y reveló el lugar a una piadosa mujer, Lucila, que llevó sus cuerpos en las catacumbas de San Tiburcio, en la Vía Labicana. En algunas narraciones, a Lucila la acompañaba una tal Firmina. Sobre estas catacumbas mandó el emperador Constantino elevar un gran mausoleo para su madre, la emperatriz santa Elena, descubridora de la Vera Cruz y otras reliquias de la Pasión.
 
Los huesos de san Marcelino, conservados en una urna en la actual parroquia de Espeja, fueron trasladados a ella desde el antiguo monasterio de los Jerónimos, situado en las proximidades del pueblo, y que desapareció con la desamortización de Mendizábal. No sabemos cómo llegaron las reliquias a ese monasterio, aunque lo más probable es que fuera durante la Baja Edad Media, época en la que muchas parroquias y monasterios trataron de hacerse con el mayor número de reliquias. La razón no era otra que atraer a los fieles, que solían dejar buenas limosnas, esperando obtener algún bien de dichas reliquias. En cualquier caso, san Marcelino pasó a estar ligado al pueblo que pasó a denominarse oficialmente Espeja de San Marcelino.

El agua por San Marcelino, buena para el pan, mejor para el vino 

Del límite con Soria, de Brazacorta, me llegó este refrán por la mano de los alumnos del I. E. S. Juan Martín El Empecinado». La explicación es sencilla, si mayo tiene la llave del año, las lluvias a primeros de junio son más que beneficiosas tanto para los cereales como para las cepas en pleno desarrollo.

Refrán muy difundido por toda España, existe también entre nuestros ecinos los franceses Saint-Marcellin, bon pour l’eau, bon pour le vin y Beau temps à la Saint-Marcellin, assure le pain et le vin. 

El agua de San Pedro da pan, vino y cordero

Este refrán, del que no hemos encontrado ningún registro en los refraneros consultados, nos fue proporcionado por María Gil, de Campillo de Aranda, dentro de su gran colección, construida refrán a refrán con los que iba oyendo.
A priori, y sin otros argumentos, estaríamos ante una réplica de otro refrán dentro del esquema «agua/lluvia de... quita/da...», probablemente alguno de los de San Juan, dada la proximidad de su festividad. 

Si bien las lluvias a principios de mes son deseables, no lo parecen tanto a finales, con el cereal ya granado y a punto de cosecharse, y en cuanto a las viñas están en plena floración y por lo tanto el agua puede estropear el fruto incipiente. 

San Pedro. saca el ajo y planta el puerro  

Claro refrán hortelano, muy popular en Castilla, y recogido en este caso en Gumiel de Izán. Nos recuerda cuándo hay que recoger un fruto y plantar el otro, aunque hace hincapié en la primera parte, pues es a primeros de julio cuando se celebran las principales ferias del ajo en Castila y León: Zamora primero, por San Pedro, y más tarde la de Castrojeriz.

Los ajos, como ya veremos en su momento, se plantan alrededor de San Martín, en noviembre, con lo que vendrán tempranos y para mayo ya se tendrán, pero otros prefieren esperar hasta febrero y cogerlos por estas fechas.

De San Pablo en adelante, no hay niebla que no levante

No es un refrán que podamos encontrar glosado en los libros que van relacionando el tiempo con los día del calendario. 

La razón para ello es bastante obvia, pues las nieblas a estas alturas del año son raras, y por ello, si suceden, por amanecer algún día frío, no tardan en levantar.


Por San Pablo y por San Pedro, la lagartija sale del agujero

Este refrán fue recogido en Peñalba de Castro a través de los alumnos de El Empecinado, y es incluido por Junceda (1995: 426) en su Diccionario, de donde muy probablemente lo tomó también la abuela de la alumna que le proporcionó el refrán.

Junceda lo justifica de una forma un tanto tautológica:
Dice que desde finales de junio (día 29, celebración de ambos santos), con la llegada del buen tiempo, los animales salen a tomar el sol.

«Se dice cuando a finales de junio ves ya alguna lagartija», añade la alumna, pero lo cierto es que las lagartijas hace tiempo que han salido del agujero. ¿Qué sentido tiene, entonces, este refrán?

Mi opinión es que Junceda ha recogido aquí una corrupción del refrán tradicional, sin pararse demasiado a ver si tenía sentido o no la letra estricta de él.Es en febrero cuando según el refranero tradicional la lagartija sale del agujero: En febrero sale la lagartija del agujero, o Sol de febrero saca a la lagartija del agujero.

Hay que señalar también que en el mes de febrero, el 22, se celebra San Pedro en Cátedra, donde podemos encontrar algunos refranes relacionados con la aparición de los reptiles, como este que recogimos en Adrada de Haza y Arandilla: San Pedro, sale la culebra del agujero.


San Pedro revoltoso, mal para el amo y peor para los mozos

Este refrán no tiene que ver nada con el tiempo, pero sí con las costumbres. En ese día, o alrededor de él, era cuando se ajustaban los obreros para el verano, los llamados agosteros. Tradicionalmente los mozos dejaban a los amos el Día de San Juan, los refraneros recogen varios refrenes al respecto, y volvían a contratarse por San Pedro. Los pastores se contrataban al día siguiente, el día de San Marcial.

Fue aportado por los alumnos del C. R. A. Valle del Riaza, y apunta a una mala avenencia entre amos y criados que empeñaba las relaciones para las labores del verano que se avecinaban.


A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga 

Finalizamos con este conocido refrán que presenta una amplio marco de utilización. si bien debemos pensar que cuando algo está dado por la máxima autoridad, a San Pedro, su ministro, solo le queda aceptarlo y bendecirlo. Recordemos que san Pedro fue consagrado por el mismo Cristo como cabeza de la Iglesia:«Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia». San Pedro siempre ha estado unido a san Pablo a raíz de su martirio bajo el mandato de Nerón: San Pedro Crucificado boca abajo, por expreso deseo, y san Pablo degollado, ya que al ser ciudadano romano no podía morir en la cruz.

Es refrán, con gran tradición en castellano pues aparece citado hasta tres veces en el Quijote, y de uso actual, pues es fácil encontrar contextos donde se utiliza.


Imagen de san Pedro en el altar de la iglesia de Gumiel de Izán
San Pedro (Iglesia de Santa María, Gumiel de Izán)



Nota: Algunos informantes explican las muchas tormentas entre San Juan y San Pedro porque ambos tenían la misma novia y reñían por ella. No sabemos quién sería esa novia (contado por Celia García, 21-6-2020, de habérselo oído a su tío Juan, que era de Sotillo de la Ribera).


Bibliografía


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  • ParemioRom. Paremiología romance: refranes meteorológicos y territorio. Universidad de Barcelona (http://stel.ub.edu/paremio-rom/es).
  • Refranero multilingüe (2017). Centro Virtual Cervantes. 
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  • Sánchez Egea, José (1986): El libro de los refranes de la temperie. Madrid: Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones. Instituto Nacional de Meteorología.
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  •  — (2012): Paremias y otros materiales de tradición oral en la Ribera del Duero. Estudio etnolingüístico y literario. Tesis doctoral dirigida por
    María Josefa Postigo Aldeamil. [En línea]: https://infoling.org/elies/?t=ir&t=ir&info=Tesis&id=106&r=360Raquel, [consulta: 3-5-2020].

6 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

¡Viva el agua de San Pedro!
Yo tengo la teoría que desde que cambiamos los santos de día para celebrar las fiestas patronales todas en verano comenzó el cambio climático.

La seña Carmen dijo...

Tú lo que quieres es dejarnos sin vino.

Todo está relacionado, aunque no sea lo uno causa de lo otro. Los santos se cambiaron de día, pasándolos al verano, porque nos hicimos todos más urbanitas, más industriales, que no industriosos, nps compramos coches y no paramos de ir de acá para allá, así que el medio ambiente se nos arruinó por completo.

Ele Bergón dijo...

¡Y pensar que en un refrán está condensada toda una historia!Y además muchos refranes traspasan fronteras. ¡Qué grande es el saber popular y qué poco caso se le hace!

Ayer vi, por primera vez, la lagartija que tenemos en casa, en febrero nunca la he visto.

Ahora, cuando se acerca junio,ya habrá que tener cuidado con las culebras, no te hace nada y se asustan si te ven, pero en principio puede dar un poco de miedo cuando aparece por los caminos y más si es grande.

Los antiguos se regían mucho por los santos, ahora, también los tenemos olvidados.

Interesante tu entrada y todo lo que cuentas

Besos

Sor Austringiliana dijo...

Y el agua de San Juan que quita vino y no da pan. Con San Pedro, la cosa cambia, por lo que veo, para el vino y para el pan. Y para el cordero.
Concentrados de sabiduría labradora. Siempre es interesante el refranero, si nos lo cuentas así, miel sobre hojuelas.
Besos

La seña Carmen dijo...

Sobre los refranes de San Juan estoy preparando una entrada aparte. Un poco de paciencia, que llegaremos a mojar el pan con las sardinas.

Sor Austringiliana dijo...

Los separamos, con sardinas.