Al pasar la barca
me dijo el barquero,
las niñas bonitas
no pagan dinero.
| Barca varada en la orilla de una ría |
A partir de esa estrofa, con muy pocas variantes, la historia discurre, según las distintas versiones por derroteros diversos, pero siempre la virtud de la muchacha resplandece, llegando incluso a renunciar a su belleza:
Yo no soy bonita,
ni lo quiero ser.
ni lo quiero ser.
¡Arriba la barca!
Una, dos y tres.
Una, dos y tres.
Hoy, como vimos en el Refranero para tiempos de crisis, las cosas han cambiado sustancialmente: ni la belleza ni la virtud de las muchachas, vale delante de los banqueros, que siguen acumulando intereses e intereses, y además se van quedando poco a poco con todas las barcas:
Al pasar por BANKIA,
me dijo el bankiero,
aunque seas bonita,
me quedo el dinero.
me dijo el bankiero,
aunque seas bonita,
me quedo el dinero.
| Tres lanchas fondeadas en la orilla de la ría. |
Bibliografía
- FERNÁNDEZ PONCELA, Anna M. (2011):«La subversión en la canción infantil tradicional», RF, n.º 349, [consulta: 19/11/2012].
- GARCÍA RIVERA, Glorria y Mar CAMPOS FERNÁNDEZ-FIGARES (2008):«Al pasar la barca: tradición y modernidad en Montserrat del Amo» en Homenaje a Montserrat del Amo. UCM: Espéculo, [consulta: 19/11/2012].
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